6 de Octubre de 2026

Por:Matthias Hohenhaus

Una mujer de 30 años ingresó en julio de 2020 al Hospital Dr. Carlos Cisternas de Calama y falleció tras una complicación relacionada con la administración de anestesia.

La Corte de Apelaciones de Antofagasta condenó al Hospital Dr. Carlos Cisternas de Calama a pagar $380 millones por daño moral a familiares de paciente que ingresó en julio de 2020 a dar a luz y falleció durante el proceso, luego de una mala administración de anestesia por un TENS inexperto.

La paciente recibió anestesia epidural, fue aplicada por un anestesiólogo, el que dejó a un técnico en enfermería (TENS) no capacitado para realizar la segunda dosis de esta. Durante la administración del medicamento, la víctima experimentó una complicación provocando una “espinal total”.

De acuerdo con el fallo, la administración de una dosis de anestesia epidural evolucionó a una espinal total, procedimiento que fue realizado por personal TENS que no contaba con entrenamiento en anestesia y reanimación cardiopulmonar. Para el tribunal, este episodio compuso el evento que desencadenó el desenlace fatal de la paciente.

“Esta complicación se produce cuando el anestésico asciende por el canal espinal y produce un bloqueo de todas las funciones (…) y se produce caída de la presión arterial, bradicardia, que en el fondo es la disminución del número de latidos del corazón en un minuto” explicó el doctor Carlos Riveños, quien también comentó quién está autorizado para realizar el proceso es el médico anestesiólogo”.

La función de los médicos anestesiólogos está respaldada por la Sociedad de Anestesiología de Chile (SACH). La formación de un médico anestesiólogo contempla siete años de estudios de Medicina y posteriormente una especialización en Anestesiología de al menos tres años. La anestesia epidural se administra como una solución anestésica en el espacio epidural para bloquear las terminaciones nerviosas y aliviar el dolor del parto. Esta corresponde a una aplicación específica de la anestesia, distinta de otros procedimientos en los que también se utilizan anestésicos.

Tras revocar la resolución de primera instancia, la Corte de Apelaciones de Antofagasta condenó al Hospital Dr. Carlos Cisternas de Calama y al Servicio de Salud de Antofagasta a pagar las indemnizaciones por daño moral a la familia. El cónyuge de la víctima recibirá $200 millones, mientras que su hijo será indemnizado con $100 millones. También, se estableció el pago de $40 millones para cada una de las dos sobrinas de la fallecida, esto alcanzó un total de $380 millones.

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